RUIDO ROSA agita las vibraciones sonoras de la voz y las palabras, para estimular la escucha y la imaginación oral. Transita una práctica que se concentra en el ritmo de lo que resuena y en las eróticas de lo que vibra, sea el sonido de la voz, el vapor saliendo de la boca, algunas palabras y su fonética, un eco reverberante en las superficies cóncavas, un grito, una onomatopeya, una imagen sonora... o el calor de conjurar!
Así, las palabras podrían perder su lugar central y disolverse en los orificios, invocando propiedades sensoriales y más-que-humanas del lenguaje.
RUIDO ROSA es también un impulso primordial en la necesidad de respirar y en su poder de invocar otres, humanes y más que humanes, desde la experiencia de habitar un mundo destruido, ahogado, explotado. Busca movilizar tiempos no lineales con la experiencia material de tener voz, poner en tensión lo visual a través de la escucha, convocando un cuerpo poseído por alucinaciones orales, vocales, vibrátiles.
Les espectadores reciben un mapa gráfico que fue co-creado com le artiste brasileire Maura Grimaldi para ver junto con la performance, objeto de papel e impresión risográfica que acompaña a la pieza y funciona como partitura para circular en la danza.
La pieza se posiciona sobre el asunto de la escucha profunda, no sólo de las propiedades sensoriales de la voz, la respiración y las palabras, sino también de las sensibilidades lésbicas y cuir, como una inquietud sobre formas de investigación y creación que cuestionan las metodologías normativas.
RUIDO ROSA es la continuación de una serie de piezas, prácticas y colaboraciones iniciadas en “Proyecto Táctil”, que investiga las relaciones perceptivas dominantes basadas en lo visual, para dislocar su protagonismo hacia la tactilidad e intimidad, proceso co-creado con Leticia Skrycky entre el año 2017 y 2020.